¿Es Tu Factura De Electricidad 💡🕯 Más Alta Ahora Que El Año Pasado?

Factura De Electricidad
No es mala idea comparar tu uso de energía de un año a otro. Esto te ayudará a detectar diferencias que podrían estar relacionadas con el estilo de vida. Entre estos se encuentran los hábitos de tu familia. Una vez encontrados estos hábitos puedes controlarlos antes de que tu factura se dispare.

¿Tu factura de electricidad es más alta ahora que el año pasado?

No es mala idea comparar tu uso de energía de un año a otro.  Esto te ayudará a detectar diferencias que podrían estar relacionadas con el estilo de vida.  Entre estos se encuentran los hábitos de tu familia.  Una vez encontrados estos hábitos puedes controlarlos antes de que tu factura se dispare.

Estos son algunos factores podrían estar aumentando tu consumo sin tu conocimiento:

Tus electrodomésticos esta cada día más viejos.  Eso podría significar que están operando de una manera menos eficiente cada año que pasa.

Intenta reemplazar un electrodoméstico grande como un refrigerador o un calentador de agua.  Reemplaza tus viejos electrodomésticos cada diez años y esto te ayudará a reducir tu factura de electricidad porque un modelo moderno tendrá mejores características de ahorro de energía.

Mas aparatos electrónicos en tu hogar significan más energía desperdiciada.  Utilizarás más energía cuando tengas más electrodomésticos y dispositivos electrónicos.  Esto se debe a que tendrás más aparatos conectados.  Si los apagas, pero no los desconectas, estarán consumiendo pequeñas cantidades de electricidad cuando no estén en uso.

¿Es Tu Factura De Electricidad 💡🕯 Más Alta Ahora Que El Año Pasado?

Eso puede sumarse a la factura.  Desenchufa los televisores, los electrodomésticos de cocina de la encimera e incluso los cargadores de teléfonos cuando no los estés utilizando, para cortar el desperdicio de electricidad.

El aislante más antiguo es menos eficiente.  Incluso si tu ático estaba debidamente aislado cuando compraste tu casa, ese aislante podría disminuir a medida que pasan los años.  A medida que se pierde el aislante, tu sistema de calefacción y aire acondicionado deben trabajar más para mantener tu hogar cómodo.  Cerca del 90% de las casas no tienen suficiente aislante, según la Asociación de Fabricantes de Aislantes de Norteamérica.  Por lo tanto, es recomendable inspeccionar el aislante en el ático y alrededor de las puertas y ventanas.

No rastrear tu energía.  La mayoría de los hogares usan más energía durante las épocas calurosos del año y especialmente durante las vacaciones.  Agregar electrodomésticos puede aumentar el uso de energía de tu familia.  Usar el rastreador de uso de tu compañía de electricidad es una forma de monitorear tus facturas de energía de un mes a otro.  Esto puede ayudar a notar los aumentos para que puedas decidir cómo reducir tu consumo.

Cambios en el clima.  Puedes sentir calor casi todo el año (dependiendo donde vivas), lo que hace que uses más de lo habitual del sistema de aire acondicionado.  Durante los meses más fríos, tu sistema de calefacción usa tres veces más energía que tu unidad de aire acondicionado.  No te sorprendas si como resultado tus facturas de energía aumentan.  Un consejo es preparar tu casa para resistir los cambios climáticos al poner sellado alrededor de puertas y ventanas.  También conviene sellar el interior de las paredes exteriores por donde los cables ingresan a la casa.  Por último, reemplaza las viejas ventanas de un solo panel con modelos eficientes de doble panel.