Olvídate De Las Ollas A Presión Y Cambia A Una Olla De Cocción Lenta

¿Sabias que tus carnes quedarán suaves y jugosas cuando las cocinas en una olla de cocción lenta?

Este tipo de olla es usado en gran medida en los Estados Unidos.  Aun así, no es muy conocida, o usada en países latinoamericanos.  En estos países se usan las ollas a presión ya sea para ablandar las habichuelas o las carnes.  Pero si sobrepasas el tiempo de cocción tus carnes quedaran duras.  Sería como si estuvieras comiéndote las gomas de un carro.

Otra de las razones por la que preferimos las ollas de cocción lenta es la seguridad que traen.  Las ollas a presión lenta deben de ser supervisadas constantemente mientras están en las hornillas para evitar que esta se reviente.  Vamos a ver las diferencias entre estas ollas. En este tipo de ollas hemos cocinado sopas, mariscos, pastas, y otras especialidades que generalmente son cocinadas en la estufa.

Las ollas a presión, también conocidas como ollas expresas u ollas rápidas, consiguen reducir considerablemente los tiempos de cocción de los alimentos.  Están preparadas para mantener una presión mayor que la presión atmosférica.  De este modo los alimentos que se cocinen en ella requerirán un tiempo de cocción muy inferior.  Fuente:  http://www.bonviveur.es

La temperatura así alcanzada es muy inferior a la obtenida con otros métodos tradicionales de cocinado, como la fritura o el horneado.  Muchos consideran que este es el motivo por el cual el cocinado de alimentos en olla a presión genera menor pérdida de nutrientes que el simple hervido y otros métodos de cocción.

Se conoce por olla a presión tradicional u olla exprés a aquellas que se cerraban mediante una barra que cruzaba la tapa y se unía al cuerpo en sus extremos.  Estas ollas disponen de una válvula de seguridad que, durante el funcionamiento de la olla, da vueltas y pita dejando escapar el vapor de la olla. Los modelos más recientes de ollas a presión han evolucionado considerablemente.

La olla rápida es un modelo más evolucionado.  Se cierra girando la tapa sobre el cuerpo de la olla hasta que coincidan los mangos de tapa y cuerpo. Estas ollas carecen de la válvula giratoria de las ollas tradicionales.  Pero disponen de varios elementos de seguridad que permiten mantener la presión en el interior de la olla de forma segura.

Las ollas a presión tradicionales u ollas exprés son seguras siempre y cuando se utilicen siguiendo rigurosamente las instrucciones de uso.  Estas instrucciones son suministradas por el fabricante.  Es necesario prestar especial atención a la revisión de los elementos de seguridad.

¿Qué es una olla de cocción lenta? 

Este tipo de olla es un electrodoméstico habitual en las cocinas estadounidenses.  Generalmente se le conoce como crock pot, olla de cocción lenta, o slow cooker.  El slow cooker es un aparato eléctrico con una tecnología muy básica y de uso sencillo.  El calor suave de esta olla permite cocinar lentamente los alimentos.  La olla de cocción lenta se vincula con la cocina tradicional de nuestros antepasados.

¿Cómo funciona una olla de cocción lenta?  Esta tiene dos partes.  Una es la carcasa de metal con alimentación eléctrica.  La carcasa se enchufa a la corriente eléctrica y se calienta mediante unas resistencias internas.  La otra parte es un recipiente extraíble de material cerámico con tapa.  El calor se transmite a la olla extraíble que reposa en su interior.  Esto permite cocinar los alimentos mediante una temperatura que sube de manera lenta y gradual hasta alcanzar, tras un período prolongado de funcionamiento, un máximo entre 95 o 100ºC.  Fuente:  http://www.crockpotting.es

Estas ollas tienen varias funciones a las que se accede a través de un panel digital en los modelos más sofisticados. Las dos posiciones de temperatura principales son alta y baja. Ambas alcanzan una misma temperatura final.  Otra de las funciones de esta olla es Mantener Caliente O Keep Warm.  Esta función se aplica a los alimentos una vez cocinados para mantenerlos a una temperatura óptima de servicio.  Esta función sigue cocinando los alimentos, aunque en menor medida.  Por esta razón, su uso solo es recomendable durante un período corto de tiempo.