No Te Dejes Engañar – Aprende A Diferenciar La Vajilla De Porcelana Para Que No Te Vendan Falsificadas

¿Sabes qué tipo de vajilla necesitas en tu hogar?

Uno de nuestros problemas al escoger el tipo de vajilla que usamos es que no sabemos cómo elegir la adecuada.  Casi nunca tomamos en cuenta la calidad, manejo y mantenimiento de dichas piezas.

Vajillas de porcelana.  Estas son las más preciadas entre las de material cerámico. Están hechas de un 50 por ciento de caolín (un tipo de arcilla), un 25% de cuarzo y 25% de feldespato. Es un material originario de China, que hasta el siglo XVIII no se fabricó en Europa.

Adicionalmente de la porcelana, hay dos variantes de ésta a considerar: china y bone china. Se trata de dos conceptos que podrás ver en los sellos estampados en la trasera de muchos platos y tazas.

China es un tipo de porcelana que se diferencia de la tradicional en que se vitrifica durante una sola cocción. Por esta misma razón permite ser decorada de forma más fácil que la porcelana usando diferentes técnicas de estampación.

Cuando se habla de bone china hablamos de la típica arcilla inglesa, que se sigue importando desde muchos países para la manufactura de vajillas de porcelana, y que destaca por su aspecto delicado y elegante.

¿Qué material es mejor para una vajilla?

¿Cómo comprobar la calidad de la porcelana? poniendo una mano tras el plato y dirigiendo éste a la luz (debe verse la sombra de la mano).  También, puedes comprobar su calidad dando un pequeño golpe con el dedo.

Vajillas de loza.  La loza se cuece a temperaturas mucho más bajas que la porcelana. El material resulta mucho más poroso que la porcelana, es de menor dureza.  Tiende a rayarse más con el uso de los cubiertos (por lo que es menos higiénico). En general, se utiliza en ocasiones más informales.

Vajillas de cristal y vidrio.  Estas permiten un uso diario porque no se deterioran con el uso, permaneciendo inalterables durante años. Además, el cristal puede considerarse el material más higiénico porque no es nada poroso (frente al 1 o 2 por ciento de porosidad de la porcelana).

Vajillas de melamina.  Su uso a diario está desaconsejado por numerosas organizaciones ecologistas y de vigilancia de la salud. La razón es que está hecha con sustancias químicas procedentes del petróleo. Un estudio publicado en 2013 por la prestigiosa revista científica JAMA Internal Medicine asegura que la melamina puede pasar al organismo a través de los alimentos calientes. Por eso, el uso seguro es con comida fría.  Nunca con alimentos calientes. Lo más concertante es que la melamina cuenta con otro inconveniente, no es reciclable.

Sea cual sea la elección, un criterio importante a la hora de elegir es averiguar si la vajilla es resistente al microondas y a la máquina de lavaplatos.

Fuente: http://www.decoestilo.com