¿Quieres mantener tus alimentos frescos y seguros? ¡Organiza tu nevera como un profesional!

Aprende a limpiar tu nevera

¿Quieres mantener tus alimentos frescos y seguros? ¡Organiza tu nevera como un profesional!

Te revelamos los secretos para evitar la contaminación bacteriana y disfrutar de comidas más saludables. ¡Sigue nuestros sencillos pasos y notarás la diferencia! Aunque no lo creas, tu nevera es una fuente de contaminación. Es importante mantenerla limpia. Mucho más importante es saber cómo organizarla. Esto permite que cada alimento reciba el frío que le corresponde. Como consecuencia, la vida útil de tus alimentos se prolongará y evitarás su contaminación. La forma de almacenar los productos también es vital. Los alimentos no deben tocar las paredes del frigorífico. Asimismo, es importante dejar espacio entre los productos para que el frío se distribuya correctamente.

Otro aspecto que debemos tener en cuenta es el uso de recipientes y envases. Estos deben estar en buen estado. Si utilizas fundas de cierre hermético, asegúrate de que estén bien cerradas. De lo contrario, tus alimentos no se conservarán. Esto también puede propagar la contaminación bacteriana en tu nevera. Los alimentos pueden contaminarse entre sí. Por eso, son importantes los recipientes que utilices y la correcta colocación de los alimentos. Asegúrate también de mantener siempre la temperatura adecuada. Esta debe oscilar entre 3 y 5 °C.

Pasos Que Seguir Para Organizar Tu Nevera Correctamente Y Evitar Contaminación De Bacterias En Tus Comidas

Congelador. Debe estar a -18 °C. Cuando congeles algo, no te olvides de etiquetarlo todo con la fecha en que lo guardas. Revisa los alimentos que tengas aquí al menos una vez al mes. Retira los alimentos caducados y desplaza los más viejos hacia el frente.

Parte superior. Es el lugar de los productos listos para el consumo, como pastas frescas, masas refrigeradas y embutidos . En esta zona van también los tarros ya abiertos y los que no requieran temperaturas muy bajas (tomate frito, nata, etc.). A veces abras algún alimento; debes consumirlo antes de que transcurran 7 días desde que lo abriste.

Zona media. Aquí pondremos los lácteos (quesos, leche, yogures, etc.). Estos productos no necesitan tanto frío. También puedes colocar en esta sección los productos con el paquete abierto, las conservas o las sobras de otros días. Si decides guardar comida ya cocinada, debes esperar a que se enfríe antes de colocarla en la nevera. Fuente:  https://draxe.com/

Zona baja. Es el espacio de la nevera destinado a carnes y pescados. Estos son los productos más perecederos y deben colocarse en la zona más fría de la nevera. Algunas neveras disponen de un espacio especial con puerta, de modo que los objetos permanecen protegidos al abrir y cerrar la nevera. Lo adecuado es guardarlos en bolsas herméticamente selladas o en tarros de cristal. Nunca almacenes carnes ni pescado en envases de plástico. Estos pueden alterar el sabor de los alimentos y contener compuestos químicos que penetrarán en tus carnes . Una vez que los conserves durante más de 2 días sin cocinarlos.

Puerta. Es la zona menos fría. Es el lugar ideal para los huevos, las salsas, las mantequillas y las mermeladas y para bebidas como agua, zumo, leche y vinos.

Cajones. Guarda en ellos las verduras de todo tipo y las frutas que requieran refrigeración. Retírenlos de las bolsas de plástico, las redecillas o los cartones, pues necesitan respirar. Las temperaturas muy bajas pueden provocar su deterioro.